Crìticas de pelìculas

jueves, diciembre 08, 2005

Proof-Rabbit Fence (Cerca a prueba de conejos)


HERMOSA y de la vida real
Una pelicula que debe verse

(También llamada "La cerca de la libertad" y "Generación perdida" )

Sinopsis
1931. EN EL OESTE DE AUSTRALIA. Pequeña comunidad de Jigalong, en el mismísimo borde del Desierto de Gibson. Atravesando este enclave, y extendiéndose por el desierto, está el alambrado a prueba de conejos. Divide completamente Australia en dos de norte a sur. Este cercado se construyó para dejar todos los conejos en una de las dos partes, y las tierras de pastura en la otra. Esta remota tierra es el hogar para tres enérgicas niñas aborígenes, MOLLY (Everlyn Sampi), de 14 años, su hermana DAISY (Tianna Sansbury), de 8, y la prima de ambas, GRACIE (Laura Monaghan), de 10, quienes viven muy tradicionalmente con MAUDE (Ningali Lawford), la madre de Molly y Daisy, la abuela de ambas, FRINDA (Miran Lawford), y la madre de Gracie, LILY (Sheryl Carter). Los padres blancos de estas niñas son trabajadores que construyeron la alambrada y que se fueron. Ahora, el único contacto de las pequeñas con la Australia de los blancos es la ración que reciben todos los días de la semana en la terminal de Jigalong.

En la ciudad de Perth, AO NEVILLE (Kenneth Branagh), el Oficial para la Protección de los Aborígenes al oeste de Australia, es informado de que las tres niñas crecen libres. El cargo que ocupa le convierte en el guardián legal de los aborígenes en el estado y le inviste de poder absoluto sobre cada uno de los nativos de su jurisdicción.

Cree que la respuesta al «problema de raza» pasa por suprimir la reproducción de la raza aborigen. Para lograr ello, ha ordenado que los niños fruto de matrimonios mixtos no puedan contraer matrimonio con nativos de pura raza.

Los niños mestizos están siendo sistemáticamente apartados de sus familias y llevados a esas instalaciones. Aquí, son «instruidos para que afronten una nueva vida en la sociedad blanca», una vida como sirvientes domésticos y trabajadores de granjas. Neville autoriza el traslado de Molly, Gracie y Daisy. El oficial de policía RIGGS (Jason Clarke) se dirige al villorrio cumpliendo el mandato de Neville, y, pese a la fiera protesta de las madres, es capaz de arrancar a las niñas de los brazos de aquéllas. De este modo, las niñas inician un largo periplo (unos 2400 kilómetros) hacia el sur, camino del Asentamiento para Nativos de Moore River, muy lejos de sus familias y de su entorno rural.
Ese lugar de arribo es horrible; los niños son alojados en grandes dormitorios con apenas comodidades, la alimentación es malísima, y tienen prohibido hablar su propio idioma nativo.

Luego de escaparse, se inicia una caza con todas las de la ley. Moodoo, el gran rastreador, recibe la misión de salir tras ellas y darles alcance.

Mientras se dirigen a casa, en un viaje que acabará durando tres meses con un recorrido de más de 2400 kilómetros, Molly logra siempre estar un paso por delante de los perseguidores. A lo largo del trayecto, debe echar mano de cada una de sus habilidades y armarse de todo su valor para eludir a los cazadores, ser más lista que Moodoo y la policía, y mantener con vida el grupo de fugitivas.
En un primer momento, Molly sólo sabe que debe dirigirse al norte para regresar a Jigalong. Una información casual que le proporciona la esposa de un granjero le pone al corriente de que la alambrada para detener los conejos no está demasiado lejos.
Será la salvación de las niñas. Molly sabe que si puede hallar la alambrada, ésta les conducirá de regreso a Jigalong.

Ésta es una historia verídica. Molly se casó y tuvo dos niñas.
Cuando éstas contaban cuatro y dos años, fueron capturadas junto a su madre y retornadas a Moore River. Y volvió a escaparse para regresar a Jigalong, llevando en brazos a Annabelle, la pequeña, dejando atrás a Doris, la mayor. Cuando Annabelle tenía tres años, fue arrancada de los brazos de Molly. Nunca la ha vuelto a ver. Doris se reencontró con su madre treinta años más tarde. Escribió la historia de Molly, que ha sido adaptada en el presente largometraje.
Molly, de 85 años, y Daisy, de 79, todavía viven en Jigalong actualmente.
Los niños aborígenes australianos siguieron siendo apartados de sus familias por la política gubernamental hasta 1971. Actualmente, a aquellos niños que recibieron este trato, se les denomina «La Generación Robada».

0 Comments:

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un vínculo

<< Home